Esta apatía sólo se cura al contacto con la piel,
o a las lenguas enredadas,
o a los abrazos del mar.
Humana apatía y sola
Humana apatía y sola
que sólo se cura al roce con la humanidad.
El tiempo a tientas
esperando una señal,
la ropa por el suelo de toda la semana
haciendo memoria,
los pedazos de presente ahogados en los bolsillos,
auxilio mudo,
la boca del
exilio,
el asilo de tu
pelo liso.
Así, en espiral, en la nada de mi cuarto,
nado en la imagen de tus lagos,
normalizando tanto recreo, tanta irrealidad,
cargando la mentira en la retina,
mirando a la materia.
Pudiendo,
en realidad,
vivir al otro lado,
correr por las montañas,
subirme a los tejados de tu rostro
a mirar inmensamente los océanos.
Pudiendo amar sin amarrar,
remar hasta evaporarme,
colgarme de los árboles hasta saberme hoja.
Me engulle la ficción, caigo,
en el sumidero cara a cara a la apatía,
la imagen rayada, la mentira de la espiral,
la que olía a besos, los pedazos de pasado a puñetazos,
el grito en los labios, la materia de la espiral,
la señal…
Súbito despertar,
Súbito despertar,
ando,
la nada blanca,
firmo esto,
qué bueno verte,
y me reconcilio con el tiempo.
El porvenir se vuelve de contento que pinta verano
y aunque simpático
aún he de exprimir a todos los pudientes
que todavía no se han humanizado.
Tu ficción y realidad emocionan. Sobre todo cuando lo acompañas con la guitarra.
ResponderEliminarUn yo interior tan intenso y extenso,tan enrollado y maniatado,logras sacarlo a flote ,al viento ,al mundo ,despertar conciencias,alumbrar y guiar
ResponderEliminarMe conmueve ,remece y dá nuevos bríos para seguir en las lides ,en los caminos.
Y con Pedro son geniales,elevan el espíritu,con su juvenil y esperanzadora alegría de estar haciendo lo necesario para despertar conciencias aletargadas,dormidas.´´Exitos y muchas giras.