Apúntalo en mi cabeza:
que no mengüe la luz,
que no se apague la luna
para que los adictos crónicos
al bolígrafo tengan donde ver
el reflejo cristalino de las
musas
que,
en realidad,
les bailan dentro.
Que no se extinga el halo de
risa,
que el eco no desaparezca
pero que se aleje
para sorprenderte.
Ser su presa
y no ser vulnerable.
Que los puentes no se rompan,
que los ríos no se agoten,
que se ahogue tu lado oscuro
en la desembocadura del mar
y que llegues limpio
a la isla desierta.
Que
es tu estado y no lo sabes.
Que es tu risa y no la salvas.
Que es tu vida y no la siembras.
Que es tu risa y no la salvas.
Que es tu vida y no la siembras.
Déjame tumbado en el limbo
que es arena y cielo
que pinta nubes
para que puedas llover,
volar-
Ser avión y ser papel,
planear
y no hacer planes,
improvisar
y dejarlo escrito.
Déjame llover un rato más,
mojar el río,
mirar el mar
para volver
a ser pájaro que llora
un tiempo con alas,
escalofríos de luz.
"los adictos crónicos
ResponderEliminaral bolígrafo"
Genial.
Vaya verbo niño
ResponderEliminarCreo que no puedo estar más enamorada de ti
ResponderEliminarAmén
ResponderEliminarPara que me conozcas leyéndome, al igual que yo contigo. http://deliriodeantigona.blogspot.com.es/
ResponderEliminarEsperanzador,alientas el salir del encierro y llegar ,iluminas ,guias
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