El sólo de guitarra que os cambió la vida.
Unas manos que teclean con humo entre los dedos.
Un adios con humo entre los ojos.
Los labios que marcan el camino a casa.
Todos los poemas que caben en una cara.
Todas las caras que no hemos explorado todavía.
La declaración que nunca te arrancaron del pecho.
Unos transeuentes que te piden hora.
Un adios que no ha cicatrizado.
Todos los besos que caben en la acera.
Todas las aceras que claman besos.
Todas y todos tras los besos que no dejan marca.
El olor a yerba en la cama desnudos.
Uno de Lorca antes de dormir.
Un beso en la boca antes de morir.
Todos llorando el polvo cuando se escapa.
Todas las palabras esparcidas en la mesa.
La conexión de los cuerpos eléctricos.
Una lluvia de ceniza en el suelo.
Un quizá que encogío la duda.
Todas las noches nevadas con poesía.
Todos los poetas marcando el ritmo.
Todos y todas perdidos,
haciendo del mundo su hogar.
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